Compartimos un resumen del excelente análisis de la apasionante relación entre el cine y la literatura, la nota completa no tiene desperdicio.

«Hay una estrecha relación entre el cine y el libro, y siempre se ha puesto sobre el tapete sobre qué tan fiel puede ser la traslación de una obra literaria al cine, así como el eterno debate entre la influencia que hay entre estas dos corrientes artísticas. Discusiones que cobran actualidad cada vez que se dice que una película está basada en un libro determinado, sea del género que sea, puede ser desde la ciencia ficción hasta los clásicos, el debate siempre está y estará ahí de manera eterna.

Para empezar se debe determinar que el cine utiliza la imagen para captar la atención y la emoción del espectador, mientras que en el libro se usa la palabra para crear imágenes imaginarias en la mente del lector que van a despertar su sensibilidad. El libro tanto como el cine son un puente para la aventura.

La relación entre cine y los libros y la literatura no es nueva, desde que los Hermanos Lumière inventaran el cinematógrafo se trató de darle un contenido culto a las películas, para dotarle de calidad surgió la idea de incorporar las obras clásicas del teatro al cine para darle un contenido artístico, incluso grandes artistas de las tablas se incorporaron al experimento que recibió el nombre de Cine de Arte. A este tipo de cine se le dio el nombre de Teatro fotografiado y resultó un fracaso por adolecer de actuaciones sobrecargadas, típicas de su origen teatral.

A pesar de este traspié, el cine comenzó una estrecha relación con la literatura y buscó nuevos caminos para realizar adaptaciones literarias.

Las adaptaciones no se hicieron esperar, George Méliès, el creador de los efectos especiales y director de películas geniales, se inspiró en Julio Verne y su obra De la tierra a la luna para realizar su cinta Viaje a la Luna (1902).

En Alemania, durante la década de 1920 aparece una corriente en el cine llamada Expresionismo, que explora los rincones más oscuros de la naturaleza humana. Esta tendencia toma como referentes muchas de las novelas de tipo gótico o de horror, tal es el caso Drácula (1897), del británico Bram Stoker, llevada a la pantalla por Friedrich Murnau con el nombre de Nosferatu (1922).

Con la aparición del sonoro en el cine empezó una fiebre por llevar obras literarias al celuloide, en especial en Estados Unidos, donde escritores que posteriormente se convirtieron en íconos de la literatura contemporánea norteamericana en géneros como el drama y la literatura negra, se convirtieron en guionistas de los grandes estudios de Hollywood. Muchas de las grandes películas de la edad de oro de los grandes estudios son basadas en sus guiones u obras.

Destacan joyas del cine negro como El halcón maltés, El largo adiós, El cartero llama dos veces, entre otras.

Los llamados best sellers han gozado de mejor fortuna, algunos se han convertido en éxitos de taquilla, como el caso de Lo que el viento se llevóde Margaret Mitchell, que, no solo arrasó con la taquilla, sino que se llevó diez premios Oscar; El Padrino, de Mario Puzo, fue un éxito de ventas en las librerías y un éxito de público y crítica en el cine, convirtiéndose en una trilogía que ocupa un lugar importante dentro de la historia del séptimo arte.

En los últimos años, la relación peligrosa pero necesaria entre estos dos artes se ha incrementado. En unas ocasiones ha salido airosa con películas como la trilogía de El Señor de los Anillosbasada en la obra de J. R. Tolkien (2001 – 2003) y dirigida por Peter Jackson, que ha logrado premios y buenos comentarios de la crítica; El perfumede Patrick Suskind (2005), dirigida por el realizador alemán Tom Tykwer; Expiación, de Ian Mcewan, (2008) dirigida por el director londinense Joe Wright; y muchas más.

Igualmente se ha hecho con varias novelas de Stephen King, desde El Resplandor hasta ItEste éxito se debe a una combinación de espectáculo y excelente dirección artística, lo que asegura una excelente película.

Esto demuestra que la influencia entre estos dos lenguajes estéticos se va a incrementar con el paso del tiempo.»